Datos a 1 de octubre de 2026: valor en bolsa y beneficio esperado de 97 empresas del Nasdaq-100, más las últimas cuentas de Micron, NVIDIA y Apple.
Micron es uno de cada 36 dólares del Nasdaq-100. También es uno de cada cinco dólares del crecimiento de beneficio que el índice tiene que entregar el año que viene. Ese desajuste es toda la historia, y los márgenes de Micron están hoy muy por encima de sus dos techos anteriores.
Así que la pregunta no es si el ciclo de la memoria gira. Siempre lo ha hecho. La pregunta es cuánto le cuesta al índice cuando gire, y la respuesta depende casi por completo de por qué gire.
Lo que promete el índice
Según las estimaciones de analistas que recoge Finviz, los beneficios del Nasdaq-100 deberían subir alrededor de un 50% en el próximo ejercicio. A los precios de hoy, el índice cotiza a 20,7 veces ese beneficio esperado (31,1 veces lo que de verdad ganó en los últimos doce meses). Esa distancia es la promesa: se paga hoy por un beneficio que todavía no ha llegado.
Ahora, quién tiene que cumplirla. Las 22 empresas de chips y memoria del índice son el 32,5% de lo que vale, pero cargan con el 77,2% del crecimiento prometido. Si se quitan, el resto del índice promete un +16%, y además a un precio más alto: 25,1 veces el beneficio esperado. El resto del índice no está barato; simplemente no está donde está la fiesta.
NVIDIA sola carga con el 28,3% de la promesa. Las cuatro de memoria y almacenamiento (Micron, SanDisk, Seagate y Western Digital) cargan con el 26,9% pesando un 4,2%. La memoria es una parte pequeña del edificio sosteniendo una parte grande del tejado.
Dos maneras de que se acabe, que no se parecen en nada
La primera es un exceso de fábricas. Los tres grandes fabricantes de memoria terminan las fábricas que están construyendo, sobran chips y el precio baja. Pierden Micron, SanDisk y SK hynix. Ganan NVIDIA, los grandes de la nube, Apple, Dell y los fabricantes de PC, porque la memoria es un coste dentro de todo lo que venden. Para el índice es, sobre todo, beneficio que cambia de manos.
La segunda es un frenazo del gasto en inteligencia artificial. Los que pagan la fiesta recortan. La memoria cae primero y más fuerte, y detrás van NVIDIA, Broadcom, Marvell, TSMC y los fabricantes de maquinaria para chips. No gana nadie, lo que al menos simplifica las cuentas.
Esto es lo que costaría cada caso, medido de una sola forma: cuánto tendría que caer el índice para seguir exactamente igual de caro que hoy, una vez que hay menos beneficio que pagar.
| Escenario | Veces el beneficio esperado | Crecimiento prometido | Caída para seguir igual de caro |
|---|---|---|---|
| Hoy, tal como está | 20,7 | +50,2% | — |
| La memoria se queda donde está | 22,7 | +36,7% | −9% |
| La memoria gana la mitad que hoy | 23,5 | +32,6% | −12% |
| La memoria gana la quinta parte, como en 2019-20 | 23,9 | +30,1% | −13% |
| Se frena la IA: chips y memoria sin crecer | 27,9 | +11,4% | −26% |
| Frenazo de verdad: chips −20%, memoria ÷5 | 31,0 | +0,5% | −33% |
| Para comparar: el índice sin chips ni memoria | 25,1 | +16,4% | — |
Un hundimiento de la memoria por sí solo, aunque sea brutal, le cuesta al índice alrededor de un 10-13%. Lo que le cuesta un tercio es el frenazo, porque arrastra a NVIDIA, Broadcom y todos los demás a la vez. Estas cifras suponen que el mercado sigue pagando el mismo múltiplo que hoy. Si además decide pagar menos por cada dólar de beneficio, la caída es mayor, así que hay que leerlas como el daño mínimo, no como previsiones.
Cómo distinguir cuál está pasando: si el precio de la memoria baja mientras NVIDIA sigue anunciando más ventas, es el primero. Si NVIDIA o los grandes de la nube anuncian menos y la memoria cae a la vez, es el segundo.
El ciclo de Micron, en una línea
En los dos techos anteriores, a Micron le quedaban 61 dólares de cada 100 vendidos después de fabricar en 2018, y 47 en 2021. En 2023 perdía dinero solo con fabricar. Hoy le quedan 86,8. Sea lo que sea esto, normal no es.
El margen que prevé para este trimestre ya es algo más bajo: 86 contra 86,8. Pero sus ventas siguen subiendo un 22% a igualdad de semanas. El aviso que funcionó en 2018, 2021 y 2022 era otro: el trimestre siguiente al techo facturó menos que el anterior. 7.913 millones contra 8.440 en 2018, 7.687 contra 8.274 en 2021 y 6.643 contra 8.642 en 2022. Esa señal todavía no ha saltado.
Lo que dicen las propias cuentas de NVIDIA
De su trimestre cerrado el 26 de julio y del comentario de su director financiero:
- Se ha atado a la memoria cara. Sus compromisos con proveedores pasaron de 119.000 a 279.000 millones de dólares en un solo trimestre, sobre todo memoria, según la propia empresa: 87.000 millones para su próximo ejercicio y 88.000 para el siguiente. Algunos se pueden cancelar, con costes añadidos. En 2025 ya reconoció 4.500 millones de pérdida por compras comprometidas de un chip que no pudo vender en China.
- Traspasa el coste, por los pelos. El último trimestre le quedaron 75 de cada 100 $ después de fabricar, sin cambios, y para este espera 74, en pleno salto del precio de la memoria que mete en cada chip.
- Cobra más tarde y avala a clientes. Ganó 63.700 millones con el negocio y le entraron en caja 24.100. Ahora tarda 60 días en cobrar, frente a 45, y ha avalado con hasta 105.000 millones un complejo de centros de datos para OpenAI.
- El consumidor ya lo nota. Según sus propias palabras, sus ventas para PC se frenaron por el precio elevado de la memoria.
Nada de esto es un problema mientras la demanda aguante. Todo pasa a serlo el trimestre en que deje de aguantar.
Quién paga todo esto
NVIDIA y Micron, solas, ya facturan el equivalente a más del 60% de lo que invierten Microsoft, Google, Amazon, Meta y Oracle. Y faltan SK hynix, Samsung, Broadcom, los edificios y la electricidad.
Cuadra porque hay otros compradores: solo el 55% de lo que NVIDIA vende a centros de datos va a esas cinco. El otro 45% va a nubes nuevas de IA, gobiernos y empresas, la parte que se financia en parte con deuda y, en algunos casos, con ayuda del propio NVIDIA.
Lo que pasó después de los dos techos anteriores
| Doce meses después | Techo de 2018 | Techo de 2021 | Ya hundida (junio 2022) |
|---|---|---|---|
| Micron | −5% (llegó a −30%) | −29% | +15% |
| NVIDIA | −38% (llegó a −52%) | −41% | +179% |
| Chips en general (SOXX) | +16% (llegó a −15%) | −28% | +47% |
| Nasdaq-100 | +3% (llegó a −17%) | −25% | +33% |
| Apple | +1% (llegó a −30%) | −2% | +43% |
Rentabilidad con dividendos desde el cierre del mes del aviso de Micron (septiembre de 2018, septiembre de 2021, junio de 2022). «Llegó a» es el peor cierre mensual dentro de los doce meses.
Dos ocasiones son un antecedente, no una estadística. Las dos veces la Fed estaba subiendo tipos en el año siguiente, y el 16 de septiembre de 2026 los subió por primera vez desde 2023. Lo que muestran los dos casos es que, cuando coinciden ambas cosas, NVIDIA lo pasó peor que la propia Micron. El mejor momento para comprarlo todo fue cuando la memoria ya se había hundido, que es el tipo de consejo que solo sirve a toro pasado.
Las fechas que lo deciden
- 29 de octubre, SK hynix: precio por chip y fábricas nuevas. Si el precio deja de subir, ha empezado el exceso de fábricas.
- Finales de octubre, Microsoft, Google, Amazon y Meta: inversión prevista para 2027. El primero que recorte avisa del frenazo.
- Finales de octubre, Apple: cuánto le queda de cada 100 $ en aparatos. En junio le quedaban 40, unos 37 sin una devolución de aranceles, frente a 34,5 un año antes. Apple pesa el 11% del índice y es la primera prueba de si la memoria cara llega al consumidor.
- Finales de noviembre, NVIDIA: margen y compromisos con proveedores. Si baja de 74 o recorta compromisos de memoria, se acabó la escasez.
- Hacia el 30 de diciembre, Micron: cuánto prevé facturar. Si anuncia menos que el trimestre anterior, es el aviso que funcionó en 2018, 2021 y 2022.
Qué significa para una empresa que no cotiza
Nada de esto se queda en la bolsa. Las mismas cuentas que le dicen a un inversor lo que promete el Nasdaq-100 le dicen a un director financiero lo que viene bajando por la cadena de suministro. Cinco lecturas que llevaríamos este trimestre a la planificación de un cliente:
- Si compra equipos, presupueste el precio en dos escenarios. NVIDIA dice con sus propias palabras que la memoria cara frenó sus ventas para PC, y portátiles, servidores y dispositivos llevan la misma memoria. Si hay una renovación de equipos en el presupuesto del año que viene, valórela al coste de la memoria de hoy y a uno más bajo por si llega el exceso de fábricas. Comprar ahora o esperar es una decisión de caja, y merece una fecha, no una esperanza.
- Si vende a la construcción de centros de datos, su previsión tiene calendario. Instaladores eléctricos, climatización, construcción y empresas de personal dependen en gran parte de lo que decidan invertir Microsoft, Google, Amazon y Meta. Sus resultados de finales de octubre pueden decirle en qué escenario está antes que sus propios clientes.
- Los cobros se alargan en la parte alta de la cadena. NVIDIA tarda ahora 60 días en cobrar, frente a 45. Cuando la empresa más fuerte de una cadena cobra más tarde, la presión puede ir bajando por ella. Una previsión de tesorería a 13 semanas que coloca a cada cliente en el día en que de verdad paga lo ve antes que el saldo del banco.
- Los compromisos de compra son una deuda que no lo parece. De los 279.000 millones de compromisos de NVIDIA con proveedores, solo algunos se pueden cancelar, y con costes añadidos. Casi todas las empresas más pequeñas tienen su propia versión: contratos de volumen mínimo, cláusulas de compra obligatoria, pedidos anuales. Van en la previsión, con el coste de salida escrito al lado.
- El dinero se ha encarecido. La Fed subió tipos el 16 de septiembre, y nuestro Governor, la regla que decide cada semana si la caja sobrante puede ponerse a trabajar, está ahora en rojo. Una póliza de crédito dispuesta con calma cuesta menos que una dispuesta con prisa.
El método es el mismo de arriba: nombrar los dos escenarios, elegir la señal que los distingue y acordar de antemano qué se hará cuando salte. Eso es buena parte de lo que hace un director financiero externo en una empresa de este tamaño, y la parte que una hoja de cálculo no hace sola.
En una frase
El Nasdaq-100 promete que sus beneficios suban un 50% y tres cuartas partes de esa promesa son chips y memoria: si la memoria cae porque sobran fábricas, al índice le cuesta alrededor de un 10-13% y beneficia a NVIDIA y Apple; si cae porque se frena el gasto en inteligencia artificial, le cuesta un tercio y, como en 2018 y 2021, arrastra a NVIDIA más que a la propia Micron, así que hay que mirar qué se mueve primero, el precio de la memoria o lo que invierten los grandes de la nube.
Preguntas frecuentes
¿Cómo afecta el ciclo de los chips de memoria a una empresa que no es del sector?
Por tres vías: el precio de los equipos que compra, la demanda de sus clientes si vende a la construcción de centros de datos y los plazos de cobro que bajan por la cadena de suministro. En su trimestre cerrado el 26 de julio de 2026, NVIDIA dijo que la memoria cara frenó sus ventas para PC y tardó 60 días en cobrar a sus clientes, frente a 45.
¿Qué debe hacer un director financiero cuando un ciclo clave puede estar girando?
Nombrar los dos escenarios, elegir la señal que los distingue y acordar de antemano qué hará la empresa cuando salte. Para la memoria en octubre de 2026, la señal es qué se mueve primero: el precio de la memoria o lo que Microsoft, Google, Amazon y Meta dicen que van a invertir.
¿Cómo se distingue un exceso de oferta de un frenazo de la demanda?
En un exceso de oferta, los precios bajan mientras los grandes compradores siguen anunciando más inversión. En un frenazo, los compradores anuncian menos y los precios caen a la vez. El exceso abarata los costes de quien compra el producto; el frenazo golpea a toda la cadena.
¿Por qué importan los compromisos de compra a una empresa más pequeña?
Porque son una deuda que no aparece como deuda. Los compromisos de NVIDIA con proveedores pasaron de 119.000 a 279.000 millones de dólares en un trimestre, y solo algunos se pueden cancelar, con costes añadidos. Los contratos de volumen mínimo y de compra obligatoria funcionan igual a cualquier escala, y van en la previsión de tesorería a 13 semanas con su coste de salida.
