Precio de referencia: 56,22 $ (31 de agosto de 2026). Los múltiplos se mueven con el precio; las cifras salen de las cuentas oficiales presentadas al regulador estadounidense.
Qué es esta empresa
Le prepara los apuntes a la inteligencia artificial. Los modelos de IA aprenden con ejemplos: millones de textos, imágenes y conversaciones clasificados, corregidos y etiquetados a mano. Alguien tiene que hacer ese trabajo, y ese alguien son personas. Innodata tiene 10.107 empleados — sobre todo en India y Filipinas — haciendo exactamente eso para los grandes laboratorios de IA.
Cuidado con la etiqueta "tecnología" que le pone la ficha. Haga esta cuenta: factura 317 millones con 10.107 empleados = unos 31.400 $ por persona al año. Una empresa de software de verdad genera entre 300.000 y 500.000 por empleado.
No es una empresa de software. Es una empresa de mano de obra que trabaja para empresas de software. Y eso lo cambia todo.
Lo bueno
Ha multiplicado sus ventas por cinco y medio en cinco años. De 58 millones en 2020 a 170 en 2024 (+95%), 252 en 2025 (+48%) y 317 en los últimos doce meses. El último trimestre facturó 92 millones contra 58 del mismo trimestre del año anterior: +58,6%. Esto es real, está en las cuentas oficiales, y no admite discusión: la demanda de su servicio existe y es enorme.
No debe nada y tiene 240 millones en caja. Sin deuda relevante, y la caja pasó de 117 a 240 millones en un trimestre. Su fondo de comercio es de 2 millones: no ha comprado nada — todo lo que tiene lo ha construido ella.
Saca mucho de muy poco capital. Retorno sobre el capital invertido del ~29% y sobre el dinero de los accionistas del ~38%. Y las cuentas que publica son exactas: lo anunciado coincide al céntimo con lo presentado al regulador en los tres años que se pueden cruzar.
Lo malo
Problema 1: las ventas suben un 39% y el beneficio un 4%. En los últimos doce meses las ventas crecieron +39% y el beneficio por acción +3,9%. En el ejercicio completo, lo mismo: 2025 vendió un 48% más que 2024 y a cada acción le tocaron tres céntimos más (de 0,89 $ a 0,92 $).
Problema 2: se paga a sí misma en acciones, y la factura se ha multiplicado por seis. De 4 millones anuales en 2023-2024 a 11 en 2025 y un ritmo de 26 millones en 2026. Sobre un beneficio anualizado de unos 58 millones, casi la mitad de lo que gana se está pagando con acciones nuevas.
Problema 3: cada euro que factura le deja menos que hace un año. El margen bruto ha pasado de 45,21 € por cada 100 facturados (invierno 2024) a 38,27 € (invierno 2025). Y no es mala suerte: es la naturaleza del negocio. Si para etiquetar el doble de datos necesitas el doble de gente, duplicar las ventas te cuesta duplicar la plantilla. No hay economía de escala — exactamente lo contrario de lo que hace que una empresa de software valga 40 años de beneficio.
Problema 4: los directivos han vendido casi la mitad de lo suyo. Los insiders han reducido su participación un 48% y les queda el 5,08% de la empresa — con la acción viniendo de 125 $.
Problema 5: ha perdido el 55% en tres meses. Del máximo de 125,14 $ a 56,22 $. Se mueve casi el triple que el mercado (un 6,6% en un día normal) y un 14% del capital está apostando a que baja.
Problema 6: solo tiene dos años de beneficio en toda su historia reciente (2024 y 2025) — y entre uno y otro creció un 3,4%. Entre 2021 y 2023 no la cubría ni un analista: estuvo abandonada hasta que llegó la ola de la IA.
Problema 7: la concentración de clientes no se puede verificar en la parte legible por máquina del informe. En una empresa que vende datos de entrenamiento a laboratorios de IA, es el dato decisivo: si un solo cliente es el 40% de las ventas y monta su equipo interno, los ingresos se caen de un trimestre para otro. Es lo primero que hay que buscar antes de poner un euro aquí.
Problema 8: el dinero que genera de verdad no paga los intereses. Sobre lo que vale la empresa (1.930 millones), los 36 millones de caja limpia de 2025 rentan un 1,87% — menos que el coste de la financiación.
La pregunta que decide todo
Solo puede pasar una de dos cosas: o consigue que la máquina haga el trabajo que hoy hacen 10.107 personas — usar la propia IA para etiquetar datos de IA — y entonces el margen se dispara y esto vale lo que cuesta y más; o sigue necesitando una persona por cada dato que etiqueta, y entonces es una empresa de servicios creciendo mucho pero ganando poco, valorada como si fuera software.
Las dos cosas a la vez, no. Y de momento los números dicen la segunda: el margen no sube, baja. Un detalle que no ayuda: los que mejor conocen la respuesta — los directivos — acaban de vender la mitad de lo suyo.
Qué haríamos
No comprarla a este precio. Y queremos ser justos: no es una empresa de humo. Vende de verdad, no debe nada, no ha comprado nada y publica sus cuentas sin maquillar. El problema es que crecer no la está haciendo más rentable, y a 42 años de beneficio lo único que justifica el precio es que el margen despegue. Está haciendo lo contrario.
| Precio | Qué estarías pagando |
|---|---|
| Alrededor de 34 $ | 25 años del beneficio de este año. Donde estuvo hace unos meses. |
| 34 – 50 $ | Razonable si mantiene el 40% de crecimiento. |
| 50 – 60 $ ← está aquí (56,22 $) | Pagando 2027 completo por adelantado. |
| Más de 60 $ | Pagando que el margen mejore — cosa que hoy no está pasando. |
Las tres cosas que vigilaríamos
1. Que el margen bruto vuelva a subir de 45. Está en 38 y bajando. Ese número es toda la tesis: si sube mientras las ventas crecen, ha conseguido automatizar su propio trabajo y esto se convierte en otra cosa.
2. Cuánto paga en acciones cada trimestre. Va por 26 millones al año, seis veces lo de 2024. Si sigue subiendo al ritmo de las ventas, tu trozo de la empresa se encoge igual de rápido de lo que ella crece.
3. El desglose de clientes en el informe escrito. Es el número que puede tumbar la empresa en un trimestre. Si un solo cliente pasa del 25-30%, el riesgo cambia de categoría.
Próximos resultados: principios de noviembre. Sin prisa por ningún lado.
En una frase
Le prepara los apuntes a la inteligencia artificial con diez mil personas, ha quintuplicado sus ventas en cinco años y a cada acción le han tocado tres céntimos más — porque cada dato nuevo que etiqueta necesita otra persona que lo etiquete, y a los que mejor conocen ese detalle, los directivos, acaban de venderles la mitad de lo suyo.
