Precio de referencia: 359,10 $ (preapertura del 3 de septiembre de 2026, −2,2%, tras presentar los resultados del tercer trimestre fiscal la noche anterior). Los números salen de la nota de resultados y de las cuentas oficiales de los últimos ocho años; los múltiplos están recalculados al precio real, no al cierre anterior.
Qué es esta empresa
Diseña chips a medida para quien se los encarga, y además vende programas de gestión para grandes empresas. Dos negocios muy distintos bajo el mismo techo: chips (20.839 millones el último trimestre — de eso, 16.700 millones son chips de inteligencia artificial hechos a medida para cuatro o cinco gigantes que quieren su propio chip en vez de comprar el estándar) y software (8.752 millones, sobre todo el que gestiona los centros de datos de las grandes empresas).
Lo que hay que entender: Broadcom no vende un chip de catálogo. Un cliente enorme le dice "quiero un chip que haga exactamente esto", y Broadcom se lo diseña y se lo fabrica. Eso ata al cliente durante años… y también significa que los clientes se cuentan con los dedos de una mano.
Lo bueno — y el trimestre de anoche es de los mejores que hemos visto
Casi ha doblado las ventas en un año. El trimestre de verano pasó de 15.952 a 29.591 millones (+86%), y el beneficio operativo de 5.887 a 15.955 millones (+171%). De cada 100 € facturados, el negocio se quedaba 36,90 y ahora se queda 53,90 — la mayoría de las empresas se queda con 10 o 15. Y el motor tiene nombre: los chips de IA pasaron de 5.200 a 16.700 millones (+221%), con 21.700 guiados para el trimestre que viene (+236%). Crecieron un 54% respecto al trimestre anterior — no respecto al año: respecto a hace tres meses.
El dinero de verdad ha seguido al beneficio, euro por euro. Es la comprobación que más empresas suspenden, y aquí sale impecable: beneficio declarado +95%, dinero libre que entró de verdad +95%. Exactamente el mismo porcentaje. No hay almacén hinchado, no hay facturación contada por adelantado, no hay clientes que no pagan. De cada 100 € que factura, 46 se convierten en dinero libre.
Guía con puntería casi quirúrgica. En ocho años nunca se ha desviado de su propia previsión más de un 1,14% en ninguna dirección. Está devolviendo la deuda de su gran compra (de 65.136 a 59.419 millones en nueve meses, con la caja subiendo de 16.178 a 23.975): los intereses se llevan una de cada veinte partes de lo que gana. Ha reducido a la mitad el pago en acciones (de 29,70 € por cada 100 de beneficio en 2025 a 17,80 en 2026). Y la diferencia entre su beneficio "ajustado" y el contable se está cerrando sola: del 43% al 25%.
Lo malo
Problema 1 — y es el hallazgo del análisis: el margen que sube es un espejismo contable. Fabricar le cuesta MÁS que antes. El margen bruto publicado sube de 67,10 a 69,10 por cada 100 facturados. Pero dentro del coste hay dos cosas muy distintas: el coste real de fabricar subió un 105,8% (de 3.704 a 7.624 millones) mientras las ventas subían un 86%, y el desgaste contable de la gran compra se quedó fijo (1.519 → 1.499). Traducido: de cada 100 € que cobra, fabricar le costaba 23,20 € y ahora le cuesta 25,80. El producto deja MENOS que antes; el margen publicado sube solo porque un gasto fijo se reparte entre el doble de facturación. Por qué importa: los chips a medida de IA son de menos margen que el negocio tradicional, y a medida que pasan de ser un tercio a ser el 56% de todo lo que vende, el margen real del producto se va diluyendo — y eso no se ve en el titular.
Problema 2: gasta MENOS en investigación que hace un año, en euros. Investigación: de 3.050 a 2.895 millones (−5,1%) mientras las ventas casi se doblaban — de 19,10 a 9,80 € por cada 100 facturados. La parte justa, porque la hay y es fuerte: cuando le diseñas un chip a medida a un gigante, buena parte de la ingeniería la paga el cliente, y el software apenas necesita investigación nueva. Puede ser un modelo inteligente, no un recorte. Pero es un hecho que hay que tener delante: está ganando la carrera de la inteligencia artificial gastando menos en inventar que hace un año. Si el cliente decide hacerse el chip él mismo, ¿con qué se defiende?
Problema 3: si quitas lo que compró, el patrimonio es negativo. Declara 99.690 millones de patrimonio; quitando la empresa comprada (97.801) y sus intangibles (26.325), lo que queda de cosas reales es −24.436 millones. No afecta a que pague sus facturas — la deuda baja y los intereses se cubren veinte veces — pero cualquier medida de "cuánto vale por libros" aquí no dice nada.
Problema 4: cuatro o cinco clientes son el 56% de lo que vende. Los chips de IA a medida, por definición, no se venden a miles de empresas. Si un cliente cambia de proveedor o recorta su plan, no baja un poco la facturación: desaparece un trozo grande.
Problema 5: tu trozo se hace un poco más pequeño cada año (acciones de 4.841 a 4.884 millones, +0,9%): reparte un dividendo grande y apenas recompra, así que el papel que entrega a sus empleados no se retira. Problema 6: los años que la hacen parecer asequible (2028 a 13 años de beneficio, 2029 a 11) los firman 28 y 2 analistas respectivamente; los dos que importan — 2026 y 2027, a 31 y 18,4 años — los firman 49 cada uno, una de las mejores coberturas que hemos visto. Problema 7: el negocio te renta un 2,25% al año (3,11% al ritmo del último trimestre; con dividendo, 3,0–3,8%) contra un coste del dinero del 5–6%.
El resumen de todo
Aquí las cuentas salen, y queremos enseñar el cálculo porque es la mejor noticia del análisis. Para ganar los 19,49 $ que se esperan de 2027, con 168.000 millones de facturación necesitaría quedarse 66 € de cada 100 — exactamente lo que la propia empresa acaba de guiar. Lo que se espera de 2027 cabe si Broadcom sigue creciendo un 21% por encima del ritmo al que va a cerrar este trimestre; con los chips de IA creciendo un 54% de un trimestre al siguiente, ese 21% anual parece hoy conservador. No le piden que mejore el margen: le piden que siga vendiendo.
La pregunta correcta no es si las cuentas salen. Es esta: ¿crece de verdad? Sí, +86% y guía +93%. ¿El dinero sigue al beneficio? Exactamente, ambos +95%. ¿Aguanta el balance? Sí. ¿Lo que le piden es alcanzable? Sí, sin mejorar el margen. ¿Cada euro vendido deja lo mismo? No — fabricar cuesta 2,6 € más de cada 100 que hace un año. ¿Está pagado en el precio? En buena parte.
Solo puede pasar una de dos cosas: o los chips a medida siguen creciendo así, y entonces el margen que se diluye no importa porque el volumen lo tapa todo; o el ritmo se normaliza, y entonces te queda un producto que deja menos, con la investigación congelada y cuatro clientes. Las dos a la vez, no. Y el precio de hoy está pagando la primera.
El gráfico dice tres cosas
Durante seis años (2018–2023) el precio y el beneficio fueron casi de la mano: Broadcom era una empresa normal a un precio normal. En 2024 y 2025 el precio se despegó de golpe — al cierre de 2025 valía 369,64 $ cuando su beneficio justificaba 102,30: iba 3,6 veces por encima. Y ahora la parte buena, que es la que explica el año: el beneficio ha subido un 73% y el precio ha bajado un 3%. El múltiplo se ha comprimido un 44% — de 54 a 30 años de beneficio. La línea de lo previsto cruza por encima del precio en 2028 (415,65 $ contra los 359,10 de hoy). Traducido: si se cumple lo esperado, dentro de dos ejercicios lo que gana vale más de lo que pagas ahora. La empresa está alcanzando a su precio, y va por la mitad del camino.
Qué haríamos
No comprarla a 359 $ — pero, por primera vez en semanas, no porque nada falle. Este trimestre respondió a todas las dudas abiertas: el crecimiento es real, el dinero entra al mismo ritmo que el beneficio, la deuda baja, el pago en acciones se ha reducido a la mitad y la previsión del trimestre que viene es todavía mayor. La razón para esperar que había antes ya no existe: la empresa ha entregado.
| Precio | Qué estarías pagando |
|---|---|
| Por debajo de 253 $ | Muy atractivo. |
| 253 – 312 $ | Atractivo. |
| 312 – 468 $ ← está aquí, a 359 $ | Lo que vale, en el medio. |
| Más de 468 $ | Caro. |
Ni cara ni barata: exactamente donde debe estar para lo que es. Lo que frena a este precio son dos cosas, y ninguna es el negocio: el dinero que genera te renta un 3,0–3,8% contando el dividendo, con el dinero prestado al 5–6% — estar dentro te cuesta entre uno y tres puntos al año mientras esperas; y el margen real del producto se está diluyendo mientras el negocio de chips a medida se come el mix. No es un problema hoy con el volumen creciendo un 86%. Lo será el día que no crezca. Y el precio de entrada no es ninguna fantasía: hace veinte meses cotizaba a 169,77 $.
Las tres cosas que vigilaríamos
1. Lo que le cuesta fabricar, sin el apunte contable. Es EL número que este trimestre ha destapado: de 23,20 a 25,80 € por cada 100 cobrados. Si el próximo trimestre sube otros dos puntos, el margen publicado empezará a bajar también y toda la tesis cambia.
2. El presupuesto de investigación. Ha bajado un 5,1% en euros con las ventas casi dobladas. Si sigue plano dos trimestres más, el margen seguirá subiendo y la pregunta se aplaza; si de repente se dispara, es que el modelo de "que pague el cliente" ha dejado de funcionar.
3. Los pedidos de chips de inteligencia artificial. Van de 16.700 a 21.700 millones guiados. Es la variable que manda y no depende de Broadcom: depende de que cuatro o cinco compañías sigan encargando su propio chip. El trimestre en que ese número deje de acelerar, un múltiplo de 30 años no tiene dónde agarrarse.
En una frase
Casi ha doblado las ventas en un año y el dinero ha entrado de verdad, euro por euro, pero cada chip que fabrica deja menos que antes y el presupuesto de investigación es más pequeño que hace doce meses — está ganando la carrera de la inteligencia artificial gastando menos en inventar.
